Dr Pablo Esquivel Pedraza
Cirujano General
Laparoscopia
Av.Universidad 103 Int.427
Telefonos (449) 1530153
Aguascalientes, Ags
Bypass gástrico
El bypass gástrico es la cirugía con antecedente histórico más antiguo para
tratar la obesidad mórbida. Su efectividad se basa en su doble mecanismo
de acción para combatir la obesidad. Es hasta el momento el procedimiento
más efectivo a largo plazo para controlar el sobrepeso.

Hace medio siglo aproximadamente se inició la cirugía bariátrica como
consecuencia de las investigaciones de Kremer, Linner, Nelson (USA) y
Hendrickson (Suecia) mediante resecciones o derivaciones exclusivamente
intestinales con resultados satisfactorios para la reducción de peso pero con
complicaciones severas con alta morbilidad y mortalidad inaceptables.

Mason e Ito agregaron una derivación gástrica que disminuía complicaciones
e idearon también la resección gástrica vertical denominada gastroplastía
vertical muy usada hasta hace unos años. Con el paso del tiempo se han
hecho ciertas modificaciones a la técnica bypass tanto en la capacidad
gástrica, lo largo de los segmentos intestinales utilizados y tipos de unión
hasta lo manejado actualmente. Aún así, y a pesar de ser un método
mundialmente aceptado, eficaz y duradero, sus complicaciones
perioperatorias o trastornos nutricionales hasta cierto punto significativas,
hacen que se busquen o permanezcan otros métodos alternativos menos
riesgogos como la banda gástrica ajustable o el bypass.

Normalmente el estómago tiene una capacidad de llenado y la sensación de
plenitud la proporciona la cantidad de comida ingerida. Por otro lado, los
alimentos que llegan al intestino delgado se absorben ahí favoreciendo por
la presencia de jugo gástrico, bilis y jugo pancreático. Si falta algunos de los
jugos o el paso por el intestino es breve, acelerado, no se llegan a absorber
suficiente los alimentos (como en el caso de diarrea). Pues bien el bypass
combina tanto la capacidad del estómago, como limitando el paso de los
alimentos en la superficie del intestino delgado.

La reducción de la capacidad gástrica se logra cortando el estómago en su
parte superior o inicial y dejando sólo una porción muy pequeña. Esta parte
de la cirugía es restrictiva (como la banda o la manga gástrica). Pero
además se separa el intestino delgado muchos centímetros de donde nace
y se une al estómago pequeño. Esta parte de la cirugía la clasifica como
malabsortiva porque provoca que no se absorban bien o suficiente los
alimentos. La unión del estómago al intestino debe ser estrecha.

Los mecanismos de la cirugía son resultado de comer poco por el paciente,
mediante llenado pronto debido a la pequeñez del nuevo estómago, así
como absorber deficientemente lo poco de alimento que ha ingerido el
paciente. Para que se mantenga la sensación de saciedad se deja la unión
del estómago al intestino en forma estrecha para que los alimentos
avancen muy lentamente y no de hambre por mucho tiempo después de la
ingesta de poco alimentos.

Las indicaciones y contraindicaciones, protocolo de estudio preoperatorio
para someter a una paciente obesa es el mismo que para otros métodos
operatorios. El paciente debe estar con dieta líquida uno o varios días antes
de la cirugía. El procedimiento es técnicamente más fácil hacerlo por
laparocopia, obviamente baja anestesia general controlada, y ayudado con
el uso de engrapadoras automáticas que disminuyen el tiempo operatorio.
La recuperación postoperatoria es similar a la de otros procedimientos
laparoscópicos y el paciente en días puede restablecerse en sus labores
cotidianas. Como los  demás procedimientos de obesidad, las primeras
semanas deberá ingerir el paciente exclusivamente líquidos.

El control postoperatorio integral deberá realizarlo periódicamente el cirujano
y el apoyo de nutriólogos y endocrinólogos. Este tipo de procedimientos
conlleva a problemas nutricionales a largo plazo por lo que es más
necesario la vigilancia de especialistas en el área y seguimiento más
permanente que otros tipos de cirugía de obesidad.

Este tipo de procedimiento es más laborioso tanto por laparoscopía como
por cirugía abierta y requiere más experiencia del grupo operatorio para
disminuir las complicaciones inmediatas que pueden llegar hasta el 8.5% o
una mortalidad general del 1%. Esto se debe a que es una cirugía de varias
horas, con varios cortes y varias uniones que aumentan el potencial de
complicaciones anestésicas, sistémicas, de infección, sangrado o fistulas (la
unión del estómago con intestino no es adecuada y hay fugas). A pesar de
ser la cirugía de obesidad más riesgosa, es la que puede dar resultados
más permanentes a largo plazo por lo que se clasifica como estándar de
oro para el manejo de cirugía de obesidad.
www.pabloesquivel.com