Dr Pablo Esquivel Pedraza
Cirujano General
Laparoscopia
Av.Universidad 103 Int.427
Telefonos (449) 1530153
Aguascalientes, Ags
Tratamiento.
El tratamiento en todo el mundo es quitar la vesícula biliar, que es un órgano que está y estará enfermo. Si
sólo se quitaran las piedras, la vesícula volverá a formar piedras siempre. Tampoco deben de intentar
disolverse las piedras ya que si disminuyen su tamaño pueden salirse de la vesícula y causar colédoco
litiasis y pancreatitis, agravando el problema. Por otro lado al no extirpar la vesícula el paciente queda
expuesto a formar más piedras, más complicaciones, incluyendo el cáncer.
Para quitar la vesícula debe operarse e idealmente mediante laparoscopia (pequeñas punciones y equipo
especial). Esto beneficiará al paciente en menor dolor postoperatorio y una más rápida recuperación, con
un buen margen de seguridad. La cirugía laparoscópica puede realizarse exitosamente en la mayoría de
los casos aunque tenga la vesícula piedras chicas o grandes, esté poco o muy inflamada la vesícula, el
paciente sea delgado u obeso, joven o anciano. Cuando el hospital no cuenta con el equipo de
laparoscopia o el cirujano no se ha capacitado para realizar la cirugía por ésta técnica, o cuando la vesícula
está firmemente adherida al hígado o conductos biliares, entonces se haría cirugía abierta, resolviendo la
enfermedad pero con mayor dolor y recuperación más lenta del paciente además de los efectos estéticos
de la cicatriz. Afortunadamente la mayoría de los hospitales de México y todos los hospitales de los países
de primer mundo (Estados Unidos, Europeos, Japón, etc.) cuentan con equipo de laparoscopia.
La operación puede presentar complicaciones como riesgo en todas las cirugías (infección, sangrado,
lesión de tejidos u órganos, adherencias, hernias tardías,
Cuando el paciente se detecta con piedras en la vesícula debe operarse aunque no le moleste. Como no
hay un tiempo o fecha en la cual se presentarán los síntomas y sobre todo las complicaciones, el paciente
debe operarse tan pronto como pueda. Si hay alguna complicación de la enfermedad, la operación puede
ser muy urgente. Ningún médico o persona puede decir cuanto tiempo tiene para operarse un paciente sin
dolor y con piedras en la vesícula: cualquier día puede presentar dolor o las complicaciones.
En caso de dolor leve muchas veces puede calmarse con algún analgésico común, pero si el dolor se
torna intenso puede requerir hospitalización y medicamentos intravenosos.
Cuando aparece fiebre, dolor y vómito persistente o se pone amarilla la piel del paciente (o bien, la orina es
café oscura), entonces el tratamiento debe ser urgente.
Cuando hay pancreatitis aguda, el paciente debe hospitalizarse durante varios días, a veces en Terapia
Intensiva y requerir estudios y tratamientos a veces muy molestos y costosos.
Cuando se salen las piedras de la vesícula (colédoco litiasis) aparte de quitar la vesícula hay que extraer
las piedras de los conductos biliares idealmente mediante una endoscopía especial o bien operar
abiertamente al paciente dejando canalizaciones y una sonda externa para drenar la biliar por lo menos
durante dos semanas.
Cáncer: desafortunadamente cuando se detecta cáncer de vesícula es cuando ya está en una etapa muy
avanzada y no hay mucho que ofrecer de tratamiento quedando el paciente con un breve período de vida.
Cuando un paciente tiene piedras en la vesícula debe operarse y puede realizarse una cotización
aproximada de sus gastos, pero cualquier complicación derivada de la cirugía o la presencia de
complicaciones de la enfermedad eleva enormemente los gastos y muchas veces es impredecible cuánto
pueda gastar el paciente y su familia. Las tasas mundiales de posibilidad de complicaciones menores y
mayores en cirugía de vesícula biliar varían de 1 al 7% dependiendo de tres factores principales:
1)        el grado de inflamación de la vesícula: entre más inflamada esté la vesícula, más adherida o más
tiempo en que se retrase el diagnóstico o decisión de la cirugía, entonces aumentan las posibilidades de
complicación durante o después de una operación que ya se mencionaron anteriormente: las más
frecuentes: sangrado, infección local o generalizada, fugas o fístulas de bilis o intestinos, lesión de tejidos
u órganos (como el intestino, el hígado, el conducto principal de bilis, etc), adherencias, hernias
2)        la anestesia y estado físico del paciente: es más riesgoso anestesiar a personas de tercera edad
que niños. Mas riesgos con pacientes que tienen varias enfermedades y sobre todo, cuando no están bien
controladas como una glucosa (azúcar) en la sangre muy alta o la presión  demasiada alta. Mas riesgo en
cirugía de urgencia que electiva, sobre todo entre inflamación que ha persistido durante varios días
3)        la experiencia del grupo quirúrgico: entre más experiencia tenga el cirujano y su grupo es menor las
posibilidades de complicaciones
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